Quisiste levantar el teléfono y hacer lo que no debías. ¿Pedir perdón? Jamás, nunca perdón. No querés pedir perdón, ¿querés saber si está bien? Tampoco tan así, más o menos lo mismo pero no, quiero saber que va a estar bien. Va a estar bien, todos terminan bien. Vos vas a estar bien, en más, ya lo estás. Pero terminó tan mal. Sí, terminó mal pero fue lo que sentías, pura honestidad y, claro, pura descarga. Un cagadero de mierdas diría yo. Si te habla te va a hacer mierda porque te va a mandar a la mierda. ¡Mierda! Y es debido que lo haga. ¿Es debido que lo haga? Decime, ¿cúal es la verdadera razón de semejante boludez? Oírlo... ¿Oírlo?, ¿para qué? ¿Tanto necesitás que te bajen de un estado feliz? ¿Tanto mal querés hacerte? Te gusta revolcarte en el pasado más si es maldito, ¿no? Bueno, tengo un diario online, "jelouuuuu". No, no, no, ahora con seriedad, creo que me estás malinterpretando. No, para nada, te conozco demasiado bien pero algo confuso es, así que explicate y vemos quién tiene razón. Ok, quisiera transformar esa mala energía que mandé justificadamente por la herida que me dejó en buena. Buenaaaa. Buena energía. Quisiera que sepa que estoy muy bien, que voy a estar mejor, que él tiene que estar mejor. Y ¿qué te deje la conciencia tranquila? Estás sintiendo culpa. ¿Culpa?, ¿culpa?, ¿culpable de qué? Culpable de estar abriéndote hacia alguien nuevo y que encima sea tan rápido. No te sigo. Por alguna estúpida razón sentías que debías ser castigada, luego te diste cuenta de que no, luego te diste cuenta de que solo en parte, luego le echaste la culpa a él, luego volvés al mismo círculo y sentís que debés ser castigada otra vez por estar pasándola bien, por volver a querer y confiar, digamos. ¿Qué carajo te sucede? ¡Necesito terapia y un laburo ya!, eso sucede. No, fijate que siempre vas a estar buscando esa escena perfecta de película romántica. O fotografía, como la del beso cuando terminó la segunda guerra mundial. Sabemos que es una mentira. No, lo que sabemos es que "Cartas de Julieta " es una mala película. ¿Por qué la vimos? No sé pero a veces yo pienso con el mismo concepto erróneo. No me estás diciendo nada nuevo. A vos te gustan las películas de comedia romántica. Las amo. Yo te diría que demasiado y debés bajar y continuar con lo que me estabas contando. Ok, quiero poder decirle que si alguna vez deseó que yo esté bien, lo estoy. Y que tampoco quiero su infelicidad. ¡No quiero que sea infeliz! Quiero que ría tanto como yo lo hice esta tarde, quiero que sienta de nuevo hormigueo en su estómago cuando descubra que lo estaban observando mientras hacía cosas muy rutinarias. ¿Y el sexo? ¿Él que ahora tengo yo o él que él va a tener o ya tiene? Por empezar todo empezó a desmoronarse por ese tópico. Bueno, pero no era que estábamos mal en eso. Vos no, él sí. Sí, acordate. Él me imaginaba con veintemilpijas alrededor y no era precisamente calentura lo que le provocaba. ¿Cómo es que dijo? Asco, dijo que le daba asco. Falta de imaginación... Falta de amor, querida. Ponerte en ese lugar, dejarte que te pongan en ese lugar. Ni que fueras la puta más grande por haber vivido un poco. Hiciste y viviste igual que todo el mundo. Pero para él eso no era normal. Con que vos sepás que para vos sí es bastate. Puede ser. En fin, ponete en mi teoría, la que voy a decir en breves instantes. Taran taraaaaan... Yo creo que todo es energía. Lo creo realmente, lo vi, lo sentí. Todo es energía. Ahora estoy con un revoltijo de buenas vibras sin ser hippista, eh. Basicamente tenés cariño, besos, atención, diversión, buen sexo, todo el paquete que se llama "bueno". No te olvides de las caricias. Ah, sí, ¡qué lindas que son las caricias! Me acaricia el brazo y no se da cuenta, ¿sabías?. Te quiere a su lado y no te das cuenta. Yo lo quiero a mi lado y eso es lo único que importa... ¡sí que me doy cuenta! Lo beso en la frente, le toco la espalda. Me encanta. Por ejemplo, hoy me desperté temprano, estábamos en su casa y él dormía muy profundamente. Me quedé mirándolo, oliéndolo con todo mi pequeño pulmón que el pucho todavía no mató. No estaba despierto pero tenía una mueca de sonrisa. ¡Estaba tan lindo! Me gustan tanto sus labios cuando sonríe. ¡Ay, pero qué romanticona! ¡Pará, que tan cursi no es lo que quería decirte!... Bueno, algo sí, je. Entonces le tomé la mano por debajo de la sábana. Movió sus dedos y comenzó a acariciar mi brazo. Al toque se despertó y el resto es puro porno. Bueno, ¿para qué carajo querías llamar al otro entonces? Supongo que tengo este momento de mi vida. ¿Esa patraña de las buenas vibraciones? Mmmm... Yo, que quiero volver a querer (como estoy queriendo otra vez) con toda la pureza de lo que creo debiera ser compartir estas pequeñas cosas con otra persona, no quiero que se revolucione. ¿En qué sentido? En una venganza divina si querés ponerle una definición. ¡Castigo! Otra vez el castigo. ¡Ya! Dale un cierre a ese masoquismo. No va a pasar lo mismo. De entrada ya no es lo mismo y vos no sos la misma. Y prestame un poquito de atención porque está bien más que bien, lo que te pasa está re bien que te pase. ¿Entendés? ¿Listo? Casi no hubo duelo. ¡Por favor! Me estás hartando. El duelo se atraviesa de distintas formas porque somos distintos TODOS. Ok, ok, no te enojes y vamos a la conclusión. Lo que fue tiene que ser eso, lo que fue. Único y real, bla, bla, bla. Lo que no pudo ser, nunca será, bla, bla, bla. No da que lo último que sepa de mí sea eso que le mandé. Se lo buscó, darling. Sí, ya sé, pero no da porque todo lo que das, vuelve. Ay, amiga, vos diste muchísimo amor, te aseguro que eso sí va a ser retribuido. Y no es tu problema lo que él haya recibido ahora, es su fucking problema, no el tuyo. Solo tenés que dejar de mortificarte porque aburre. ¿Vos qué querés? Yo quiero poder disfrutar de lo que me está haciendo bien ahora. ¿El pibe este? Sí -perdoná mi cara de tonta y el suspiro-, este pibe, pedazo de bombón pelado, me hace taaaaan bien. Sensaciones excelentes. Perdono tu cara. ¿Podés disfrutarlo, niña? ¡Lo estoy disfrutando! Disfrutalo así entonces, con todo y brindemos por eso. ¡Alegría de una vez! Sí, porque cuando le dije te quiero, él ya sabía que lo estaba queriendo. Ajá. Sin magnificarlo, sin sobrevalorar ese sentimiento, sin complicarlo, lo quiero. ¿Y al otro, tu ex? Y al otro lo quise mucho. Quise todo lo que fue bueno. Odié todo lo que fue una gran porquería de maldad, me hacía fea vivir en ese odio. ¿Sabés? Ahora estás hermosa, amiga. ¿Estoy bonita, no? Preciosa. Chin, Chin.