Anestesiada e insomne

lunes, febrero 06, 2012

Febrero y el amor

Más de treinta grados, piel pegoteada, cerveza que se calienta muy rápido, ventilador que ya pasa desapercibido, el pool que gano, la pizza a la piedra que hizo, el canto del gato prestado, la competencia del Guitar Hero, el primer libro que me regala, los 6 meses que se convierten en tiempo significativo; mi beso en su cachete, el suyo en mi brazo, yo desnuda por su casa buscando más agua y él riendo a carcajadas conmigo mientras vemos los Simpsons el domingo.


Simple, me enamoro de lo simple pero rebalsa mi pequeña estructura.

sábado, febrero 04, 2012

Sobrepeso

Las únicas cosas que hago son: comer; hablar de comida; preparar comida; hacer que otra gente coma conmigo; seguir comiendo porque dejé el cigarrillo y soy muy ansiosa; mirar mal y quejarme; mirar con cara de mal cogida porque engordé tanto que no salgo de mi casa y engordé porque no paro de comer y no paro de comer porque dejé de fumar y dejé de fumar porque desde que me engañó y se fue decidí que el pucho se parecía un poco a él. Me parezco un poco al personaje de Goldie Hawn en "La muerte le sienta bien" en la decadencia, me faltan más gatos pero no la envidia. Sí, es el círculo vicioso de mis treintitantos y nadie me soporta.






No voy a terapia pero empecé algo parecido al reiki o al yoga para calmarme. Mucho no funciona porque el descargo que necesito es verbal, además, ¿soy hippie? No, me hago la hippie pero me importa más volver a ser flaca y comprarme zapatillas caras que la comida orgánica. La comida orgánica no purificó mi alma pero sigue siendo comida, por suerte. Me gusta pensar que puedo ver las energías a las personas y lo que nadie sabe es que no es cierto. Resulta que la que emana mala vibra soy yo. A veces parece que la gente cree que sé de qué hablo cuando menciono la palabra vibra. Y cuando la junto con la palabra mala justifico que esa misma gente se mantenga lejos. Desde todo punto de vista, tampoco es esencial tener tanta gente alrededor de uno y, sin embargo, tengo más de 400 amigos en el facebook y no paro de chatear. Estoy todo el día frente a la compu meta que meta tipeando y comiendo. ¿Aclaré que mi máxima actividad es acercarme a la heladera? De la silla del escritorio a la heladera, de la heladera al sillón y del sillón a la cama. Hay veces que pasó antes por la heladera y por ende a la cocina antes de ir directo a la cama, pero esa es mi máxima actividad. ¿Bajo calorías? No. Solo me lleno de mierda y comida, elimino mierda y más comida, reposo en mierda y comida. No hago otra cosa que ser gorda.

sábado, enero 21, 2012

Gizmosa

Soy igual a la mascota de navidad que siempre quisiste tener pero que no sabías que podías pedirla porque no sabías que existía....



Conoceme y cuidame que soy pequeña y muy adorable. 
No me gustan las luces brillantes y prefiero la noche...el sol del día puede matarme. 
No me alimentes luego de las 24 hs, si me das tu dulzura, me metamorfeo. 
Y no me acerques al agua, a la birra no hay problema, pero con el otro líquido
puedo multiplicarme y hacer la vida imposible!!!!!!!!!!!!!

lunes, enero 09, 2012

Como dos extraños que son dos conocidos

     El programa de las 3 am ha vuelto. ¿Cuál es el formato de este programa? Dos locutores tienen una charla de bar en el momento que todos parecen estar durmiendo. Sus conversaciones incluyen cine, televisión, libros, música, a veces cantan, otras ponen música. En su mayoría se habla de relaciones, todas las relaciones humanas menos la que tienen entre ellos.

- ¿Conocés una palabra que indique lo cotidiano pero no por eso banal?
- Puedo decirlo en dos palabras pero ¿vos necesitás una sola?
- Creí que como es tu ámbito te iba a resultar fácil.
- Te equivocaste porque nunca pude resolver una grilla en mi vida.
- Esto me hace dudar de tu inteligencia.
- Dudá tranquilo porque soy bastante estúpida.
- Yo lo soy mucho más así que decime cuáles son esas dos palabras que solucionarían mi conflicto.
- ¿Tengo permitido ser cursi?
- Aunque así no fuera.
- Amor naciente.
- ¿Cómo Japón?
- Ajam pero en vez de un círculo rojo...
- ...un corazón, ya veo. Ahora... en serio, si son esas realmente,  explicame el porqué.
Te puedo contar una historia que sirva de explicación porque a estas horas me hace corto el interruptor de respuesta sabia.
- La audiencia es todo oídos.

Cuando conocí a mi marido del que ya me divorcié fue de la manera más mundana; él tomaba fernet y yo cerveza tirada. En el instante que cruzamos miradas yo sentí que iba a enamorarme. Y era un sentimiento muy claro, real como el resultado de un exámen, una magia en la que se veían los trucos. Luego pasaron un montón de pormenores y otras mas bien importantes, y lo que logró establecerme terminó por hacer añicos ese momento simplón del amor a primera vista...

- Entonces...

- No me interrumpas que no terminé. 
Ya me había pasado antes algo así, con gusto a inocencia pero creí que no me volvería a pasar. (Dejá de mirarme así que en este ambiente de radio nadie puede notar que te estás preguntando por la persona con quien estoy hoy porque es de la que voy a hablar). Y no me pasó nunca más lo mismo, como te dije; me pasó algo muy distinto. Cuando conocí al hombre que marcó la diferencia fue también de esa manera superficial: antro y alcohol. No me hice mucho problema por averiguar qué sucedió que nos mantuvo hablando pocos minutos antes de terminar sudando en su cama. Cualquiera diría que fue de fácil pero no. Yo lo ví esa noche pero lo conocí al despertar y el encanto estuvo en la segunda noche.
En esa segunda noche pasó lo que nunca me había pasado jamás, no por la magnitud del placer que nos dimos -Extraordinaria- y tampoco por la comparación con lo anteriormente vivído. Pasó lo que nunca me había pasado en mi vida adulta: sentí dicha. Y reí con toda mi piel. Literalmente fui etérea. Además de una cursi oración es la pura verdad. Pero no es lo que quiero transmitir. Lo que yo sentí solo pude expresarlo bailando unos minutos luego. Él fue a preparar panqueques y estábamos a la mitad de una noche larga de invierno. En el living sonaban armoniosamente temas de los Beatles. Algo particular que pensé ahí es que ese disco recopilatorio es uno de los pocos regalos que me hizo mi madre cuando empezó a saber de mí y en mi cabeza estaban programados los temas para que vayan en ese orden. Yo bailaba totalmente desnuda, con mi pelo suelto, con un vaso de whisky en la mano, con un gato negro que jugaba a atacarme las piernas en cada uno de mis ebrios zarandeos. Bailaba con los ojos cerrados y mis pómulos radiantes de satisfacción. No podía saber qué estaba haciendo él hasta que entre mis mechones despeinados que molestaban a mis picarezcos ojos pude verlo. Él tenía el hombro apoyado en el marco de la puerta de la cocina, la única habitación que tenía luz encendida, y me miraba.
 En esta situación cotidiana pero no banal, yo quedé suspendida en el tiempo porque era la primera vez que notaba la felicidad en la cara del otro. Él me miraba sonriente con completa alegría y se notaba la ternura que le estaba emanando. Me contemplaba. No solo eso, lo hacía con la misma dicha. Así es como yo entiendo lo cotidiano sin banalidad, un amor que nace.

domingo, enero 08, 2012

Plan de Vidas


       En todas las historias abundan las exageraciones y se llenan los párrafos de mentiras y, lamentablemente, la reseña de la vida con Jerónimo no va a ser la excepción. Jerónimo fue o es un personaje envidiable: joven, atractivo, de nariz respingada, altura y porte; un desastre amoroso por el que hoy Emanuel está acá casi sin poder levantarse a la mañana antes de las ocho para ir a laburar. Consiguió un trabajo nuevo sin mucho esfuerzo, solo tuvo que hablar con las personas adecuadas, ser carismático y dejar referencias ideales para los empleadores. Mentir, pero con un particular charme.
     La verdad es que no se imaginaba que a Jerónimo se le ocurriera visitarlo justo ahora. Por suerte le avisó, pero es muy inoportuno el malagradecido. Se mudó lo suficientemente lejos y dejó de contactarse con todos sus amigos y conocidos para que se dejaran en paz, no porque le hiciese mejor, sino porque él necesitaba un espacio amplio que lo separara del otro. Sí, sí, esperó muchísimas veces a la noche junto al teléfono a que lo sorprendiera la sexy voz de Jerónimo y le explicara cómo fue que averiguó el número y otras tonterías, pero ahora mismo es inoportuno. No, más bien es injusto. Momentáneamente la casa de Emanuel es un desastre: tiene la ropa sucia y tirada por todos lados, ceniceros rebalsados y administrados en todos los rincones, basura en cantidad, tiene un colchón con una pobre vestimenta igual de mugrosa que las paredes; no pudo comenzar con la pintura, ni colgó la alacena y las cajas funcionan como los muebles que siempre olvida trasladar desde la casa de su hermana. No siente vergüenza de la casa nueva, solo no quiere que sepa lo deprimido que estuvo desde que llegó.
    Ordena un poco los sucesos en su computadora personal interna para que quede claro porqué prefirió tomar esta actitud bastante dramática y nos cuenta que Jerónimo lo dejó por su antiguo jefe. Al puto de Julio lo presentó una noche que en la terraza hicieron asado todos los inquilinos de la pensión. Con Julio llevaba una amistad del tipo que se tiene cuando uno de los dos tiene un buen pasar económico y el otro conoce variada gente interesante gracias a su personalidad magnética. Una amistad por conveniencia compartida es la mejor forma de definirla. En la terraza no se dió cuenta cómo el idiota de Jerónimo se dejó mordisquear en el aire por la perlada y completa dentadura de Julio. La ropa de marca, su cargo laboral, el exquisito gusto de vinos, su relato egocéntrico como hombre de mundo, tantos viajes y su brillosa pelada obnubilaron al querido Jerónimo.
    Pasaron algunas semanas y Jerónimo quedó desocupado. Lo invitó a vivir con él así no se preocupaba por el alquiler y otros detalles. La bondad le sobraba, además, conocía a la persona adecuada con el puesto perfecto y el poder necesario para conseguir un trabajo a su novio. Habló con Julio y le consiguió un lugar en el mismo banco. Como tenían planificado vivir juntos en otro lado y necesitaban dinero -al menos así le explicó, en principio, porqué hacía tantas horas extras-, Jerónimo empezó a pasar más tiempo con el jefe, el mismo puto y bronceado de Julio. Casi no lo veía, a la noche únicamente un rato. Y cuando lo hacían siempre estaba muy cansado, el sexo pasó de esporádico y simple a ser obligado y aburrido. La desesperación le picoteaba los oídos preparándolo para lo que se venía, lo obvio. Un martes no fue a dormir. Después se repitió un jueves, un sábado, otro sábado más cuando discutir ya era inútil, y un lunes muy soleado Jerónimo ya estaba instalado en la casa paqueta de Julio.
    Claro que lloró y reclamó. Hizo escenas, le pidió replanteos y todos los mecanismos que encajan en una ruptura no esperada fueron usados a lo largo de los últimos meses. Renunció al empleo y buscó otro lugar aceptable donde pudiera curar su corazón roto. Su hermana lo llevó al cine, para olvidar a Jerónimo -su novio de tanto tiempo, dos años exactos- vieron películas de Drew Barrymore y tomaron cafés largos en Starbucks. Sin que pudiera anticiparse fue mejorando muy lentamente el rompimiento. Ya no lo nombra tanto y fue llamativamente eficiente dejar de mirar de forma constante el teléfono. Lo extraña en sus sueños y ese es el punto concreto en donde comienza la curación. Emanuel está mejor, pero sigue triste. Con optimismo se despreocupa por la limpieza del lugar ya que tiene fecha en el calendario para el torbellino del borrón y cuenta nueva: este fin de semana largo, el Ave Fénix cubrirá su dos ambientes con la purpurina que le sobra a sus treinta y tantos. O, por lo menos así, pensaba ayer antes de que Jerónimo lo llamara y sin diplomacia le pidiera que se vieran el viernes.
       - Era importante, me dijo.- Emanuel se excusó con su hermana.
    Aunque mucho no le agrada la idea de la visita, intentará poner la casa linda para recibirlo. El orgullo le pesa tanto como las ganas de verlo. En ese empate de emociones, practicará los discursos y todas las caras necesarias que no lo dejen en evidencia y ninguno salga lastimado. ¿Qué tendría que contarle? La creatividad que aprendió a desarrollar en su breve paso por la escuela de cine no lo ayudará a descifrarlo. No, porque Jerónimo se presentará a las cinco de la tarde con un absurdo plan.
   Jerónimo había escuchado con atención todo lo que Julio le contó la noche de la terraza. Julio nació en Santa fé, tiene cinco hermanos y un padre muerto. Su madre apenas puede ver, se quedó ciega por la diabetes. Se mudó a Capital Federal en los ochenta, estudió economía y se casó con una compañera de la facultad con la que tuvo dos nenas. Nunca le había confesado sus fantasías homosexuales y hasta después de separados no se animó a concretarlas. Escaló posiciones en un banco hasta ser gerente de una renombrada sucursal y se estabilizó con un exquisito sueldo hace diez años. Tuvo una pareja que le había incentivado a viajar y estuvo en toda Europa, América del Norte y Sur, Oceanía y la magnífica Asia. Conoció a Emanuel en una fiesta del Festival de Cine de Mar del Plata cuando Emanuel todavía trabajaba en esa industria. Lo llevó a su banco y le aseguró que no debía hacerse problemas con su entrada monetaria. Emanuel se lo agradeció, su idea de escribir guiones para películas requería cierta tranquilidad económica y el tiempo que estaba en el banco sería tan poco que le permitiría escribir. De todas formas, no había pasado tanto tiempo desde ese momento. Le confesó a Jerónimo que no supo que Emanuel era gay hasta un tiempo después y que tampoco le había comentado que salía con un muchacho tan lindo, que si lo había hecho no le hizo justicia porque se habría preparado para no sentirse tan excitado por él. Julio echó el anzuelo ahí y Jerónimo se aprovechó.
     A las cinco de la tarde Emanuel escuchará parte de este resumen y la propuesta indecente de Jerónimo. No sabrá si aceptar porque no entenderá los motivos de su ex hasta que él termine de detallarle cómo se desarrollará todo el plan para que no haya errores. Jerónimo es muy inteligente pero no le gusta trabajar, sin embargo tiene gustos caros y exclusivos. Conocer esta característica fue lo que a Emanuel le había dado la pauta de que lo había perdido cuando los presentó esa noche. Inocentemente dejó que las aspiraciones de princesa de Jerónimo ganaran a la confianza ciega que le tuvo. Y todavía Emanuel se culpa por todo lo sucedido.
    Pero Jerónimo no. Jerónimo quería dinero fácil y solo necesitó engatuzar a un viejo puto para acceder a cierta información. Al principio no le gustó herir tanto a Emanuel pero su amor no era equivalente al que recibía de él. Jerónimo tiene veinticinco años y no está listo para comprometerse. No hay que confundirse, Jerónimo quiere mucho a Emanuel, tanto que se aparecerá a la tarde del viernes para pedirle perdón y, más que nada, para pedirle que le ayude a robar el banco.
   Necesita de Emanuel dos cosas: primero, que escriba un pequeño texto de triunfo y despedida, que piense en un guión de película sobre asaltos a bancos. Lo segundo tendrá que pelear con la moral de su educado exnovio. Emanuel sabe la contraseña de algunos archivos que facilitan el acceso a bóvedas sin dejar rastro. Se lo pedirá con ojos de cachorritos pero le dará un porcentaje de lo recaudado y Emanuel deberá analizar la idea de ser su cómplice.
   No habrá mucho tiempo para actuar. En el bolso de Jerónimo estarán seleccionadas las herramientas y los accesorios para el golpe. También llevará una cámara filmadora. Irán a la casa de Julio, quien aprovechará el tiempo extendido del feriado y estará en la costa con sus hijas. Le pedirá a Emanuel que en la computadora de Julio entre a ciertas carpetas ya copiadas y testeadas por Jerónimo y utilice su memoria para tipear las contraseñas y lograr ver esos papeles que filtrarán a las personas a las que no les serviría robar. Emanuel probará muchas veces y con dos horas como tope eligirán a quién y dónde robar. Acompañará a Jerónimo a mentir con encanto y engañar al guardia. El guardia estará sobornado porque sabrá una parte del delito, no el plan concreto, y aceptará ayudarlos. Jerónimo dirá que necesita otras cosas, utilizará recursos telenovelescos y muchas veces la palabra "venganza", disipará las dudas y la sospecha de que va en busca de plata. Lo logrará gracias a la simpatía de Emanuel y a su habilidad verborrágica. En las bóvedas cumplirán a la perfección con el robo y no dejarán rastros. El único que sabrá qué pasó y qué sucedió será Julio a su vuelta. Si no quiere perder su acomodado empleo, no hablará y destrozará el video que Jerónimo habrá grabado con un mensaje directo hacia su amante. El puto de Julio se sentirá humillado con las palabras que Emanuel escribirá. No será cruel, será cínico, digno de un malo querible por la audiencia y Julio no podrá odiarlo, ni traicionarlo, callará y esperará a que se resuelva la situación con los clientes. Estará calmo cuando sea interrogado y saldrá airoso de los apretujes incómodos. Jerónimo y Emanuel también estarán calmos, seguirán sus vidas como si nada hubiera pasado, pero no volverán a estar juntos. Jerónimo querrá viajar y se convertirá en un hombre de mundo; Emanuel buscará por internet a su futuro novio y pintará las paredes de color crema. Cuando pasen los meses, Julio buscará un nuevo empleo en algún otro banco. Volverá a Santa Fé al funeral de su madre y se recluirá en su casa en la vuelta, no contratará a la empleada de la limpieza por un tiempo, querrá estar solo, se pondrá triste, empezará a fumar otra vez, transformará su casa en un chiquero y extrañará en sueños los besos de Jerónimo.

viernes, enero 06, 2012

Poema nª6

Algunas frases
parecen ser mías,
pero yo estoy bien lejos de crear hermosura como la tuya.
Cansada de describir,
quiero sentirte.
Cansada de extrañarte, ser extraño,
quiero de esta semana, la otra.
Camino por la calle de trenes desde ayer
y una mueca me sobra.
Derivo una mirada cálida
que nadie nota.
Raspa en tu voz un sorbo frío,
un mensaje sin respuesta y un reenvío.

lunes, enero 02, 2012

Dale, Dolores no llores

El Autor dice:
Necesita necesitarte, dejalo en paz.


No voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo, no voy a llamarlo...


mmmmmmm pero cómo lo extraño.

sábado, diciembre 31, 2011

Adiós año, adiós vos.

Al fín, un llamado antes de que termine el año hizo que todo concluya bien...


"Que pena me da saber que al final
de este amor ya no queda nada.
Solo una pobre canción
da vueltas por mi guitarra.
Y hace rato que te extraña
mi zamba para olvidar."





(Zamba para olvidar- Daniel Toro)

domingo, diciembre 25, 2011

Cascadas


Tu lengua se posa sobre 
las minúsculas gotas de mi espalda, 
piel de sudor esmerilado 
que se escama dentro de papilas gustativas.

Un círculo, varios, placer de mordidas y
tu cama.

El sabor del color de  cartulinas
es suave y el calor
de las persianas del verano huelen
nuestra desnudez.

Moldeada y recorrida te pedí que me dejes gemir.

Siempre detrás, 
apoyando latidos en todas mis vértebras,
antes que falte el aire, antes de toda humedad perdida,
antes de envolver cascadas,
un segundo antes que oiga tu alma.


jueves, noviembre 10, 2011

"A day in the life" (Un día en mi vida)

Sr Guionista de mi vida:

   Yo a usted siempre lo traté con el más sentido respeto. Sé que está muy arrepentido porque no soy el mejor personaje que le tocó y por eso las escenas en las que me pone tienen que tener ese efecto sorpresa. No voy a pedir explicaciones porque no soy quien. No lo hice en todas esas semanas de comienzo y casi mitad de año, menos voy a hacerlo ahora. No en ese nivel de exigencia. Le escribo en este momento porque sabe exactamente cuándo es necesario hacerme hablar en estado cuasi esquizofrénico.
 Le agradezco por todos los personajes secundarios y estelares que alimentan cada una de las temporadas y ayudan a que mi protagonismo sea más especial año tras año. Inexplicablemente muchos terminaron contrato y otros fueron co-protagonistas sin mucho encanto. Entonces, si es tan grosa la producción para traer a estrellas del mundo del rock y posibilitar que yo pueda presenciar el show ocupando ese espacio en blanco para nuevos diálogos con muy bella música, ¿era necesario traer a un ex-actor a la escena?

Para los que no vieron el capítulo de ayer acá tienen el resumen subtitulado:
  De una manera muy rebuscada, con una mentira terrible al trabajo a cuestas, logré sentarme en la fila 20 de la tercera columna del teatro. Ya sentada veo al músico rodeado de hermosas guitarras acomodadas, bien maquilladas y llenas de curvas. El músico desde esa importante distancia tenía algo muy similar a él; mi ex. Tal vez su porte, la barba, la ropa, como fruncía las cejas o algunos rulos. En medio del concierto toca esa canción triste que tanto se mantiene como soundtrack en las repeticiones de madrugada. En secreto, mientras escuchaba cómo la esperaría cual piedra... solo, me di permiso para recordar una casa, la de mi ex. Y a él sentado en la cama con la guitarra y yo viéndolo, prestando atención a sus dedos en las cuerdas y a su pie marcar el tiempo. Momentos eternos editados en 3 minutos que me dejaron melancólica en medio de la noche. Lo cierto es que después de tanto tiempo se lo sintió muy cerca. 
La audiencia ya no lo quiere de vuelta en la serie de mi vida. No, él caducó. Yo ya no lo siento de la misma forma. Sin embargo, el guionista quiso cerrar el capítulo con una imagen de segundos y de miradas que no lograron cruzarse. 
La gente se iba y el artista ya se había despedido con todo el talento que posee dejando una versión hermosa de los Beatles en mi cabeza. Los asientos ya se desocupaban excepto los de la columna B de la misma fila 20. El otro músico que alguna vez tocó canciones para que yo sola lo oiga, que también es morocho, que sigue siendo muy flaco, estaba parado esquivando ser reconocido por mí. Buscaba monedas de un pasado mutuo en el suelo. Después de todos estos meses, no pude hacer lo que le prometí en la despedida, regalarle un saludo amable. Yo me escondí y busqué la salida más cercana tapándome la cara con mi super cabellera africana. No estaba lista para ser amable todavía.

   Insisto. Era innecesario cumplir con mis deseos de melodrama, Sr Guionista.

Mis saludos que pretenden ser amables solo por hoy, su protagonista.



lunes, octubre 17, 2011

NS/NC



- ¿Qué? ¿qué es lo que te pasa?
- Es que... ¿No te diste cuenta lo efímero y eterno que es el cariño? Y querer es re re importante.




  Lloré un tercio de la noche sin saber si fue lo que dije o sin saber si tenía miedo a la muerte, al olvido, a perder su cariño. Lloré sin saber el porqué. Éramos él, mis lágimas y yo.

  Y pensé en lo mucho que quería que me abrace sin soltarme. No quería que me prometa nada, no quería que dijera "Te amo", no quería que se sienta involucrado en mi drama, quería que me abrace mucho pero fuerte. Y que me deje llorar encima, que me deje entrar sin permiso al mundo del consuelo, que me deje quererlo como si fuera muy chica todavía. No quería que pregunte, no quería que se pregunte, quería que no importara la razón de este ataque simplemente porque yo no sabía a qué se debió.
Quería que en el silencio se diera cuenta que lo único que estaba siendo importante en esta escena - pico de rating- era que estábamos los dos.

  ¿Lo hizo? Sí, él hizo eso. Y cuando me desperté  todavía estaba abrazándome.


martes, octubre 11, 2011

V de ImproVisación


Siempre me gustó el día viernes, ¿Será por su primera letra? Puede ser porque siempre me gustó la V. Así es entendible que me guste el color violeta, el nombre Victoria, la sensación de volar, ser visitada por el viento, el gusto de helado vainilla. Pero lo que más me gusta es que sea día viernes. Los viernes estoy enamorada, así se llamaba mi fotolog cuando quise subir fotos de ventanas y volkswagenes y postearía solo los días viernes. 
Nací un viernes (un dato no menor), un día veinte y mi planeta regente es Venus (ahora que descubrí que soy taurina, tiene mucho sentido). No quiero salirme del tema porque lo que yo quiero que sepas es que me desperté un viernes, casualmente, hace un poco más de dos meses sin saber que vendría a conocer...



 

... a Vos; a darte gemidos puros de mi Voz; a Ver y Visualizar tu mirada en cada chin chin de nuestros Vasos llenos de cerVezas o Vino, o el VVhisky que me conVidaste las primeras Veces. 
   Verdadero, Veloz y Vehemente fue el "Vení" que Vociferaron nuestras almas para chocarnos las trompas en la Voracidad. Y unas horas más tarde, una eVocación molotoV te apoderó de mi Vagina. ¡Vigorizar!
 Vení, Vamos, Volemos, Viajemos, Vagabundeemos, Vaticinemos,Veremos que se puede Ver más allá y que se Vuelve a ser dichoso. 
  Esta Vulnerabilidad es solo la fuerza V (no G) que las últimas noches me enVuelVe dentro de tu cuerpo. El Vértigo de ViVirte con ganas me Vuelve Valiente.
 
Mi apertura, la desaparición del paVor de respirar lindura nueVamente y ¡Vaya que me conVierto en atreVida si te confieso qué SuaVe late mi ventrículo izquierdo cuando me decís te quiero, Vonito!







viernes, septiembre 16, 2011

Te quiero tanto

  Están cruzando Pedro Goyena cuando ven en la vereda a Sergio Denis que camina hacia ellos. En dos segundos Malena, amante del vino, de las sensaciones con olor a "bisagra" y de personalidades del mundo bizarro, suelta la mano de Sebas, busca en su morral su cámara de fotos y corre hacia el artista para pedirle que participe del momento con una fotografía única. Sebastián tiene que hacerle caso y no admite que está tan entusiasmado como ella. La vergüenza solo sirvió para encargarse de ser el fotógrafo y no pedir un lugarcito al otro costado del cantante. "Te quiero tanto", le dijo agradecida cuando llegaron a la casa de Juancho y de Rocío, amigos de Sebas que Malena conocería a partir de ese momento .





Hasta ahora así comienza un nuevo cuento. Sí, solo un párrafo.

domingo, septiembre 11, 2011

Entregarlo (Charla de amigas)

Quisiste levantar el teléfono y hacer lo que no debías. ¿Pedir perdón? Jamás, nunca perdón. No querés pedir perdón, ¿querés saber si está bien? Tampoco tan así, más o menos lo mismo pero no, quiero saber que va a estar bien. Va a estar bien, todos terminan bien. Vos vas a estar bien, en más, ya lo estás. Pero terminó tan mal. Sí, terminó mal pero fue lo que sentías, pura honestidad y, claro, pura descarga. Un cagadero de mierdas diría yo. Si te habla te va a hacer mierda porque te va a mandar a la mierda. ¡Mierda! Y es debido que lo haga. ¿Es debido que lo haga? Decime, ¿cúal es la verdadera razón de semejante boludez? Oírlo... ¿Oírlo?, ¿para qué? ¿Tanto necesitás que te bajen de un estado feliz? ¿Tanto mal querés hacerte? Te gusta revolcarte en el pasado más si es maldito, ¿no? Bueno, tengo un diario online, "jelouuuuu". No, no, no, ahora con seriedad, creo que me estás malinterpretando. No, para nada, te conozco demasiado bien pero algo confuso es, así que explicate y vemos quién tiene razón. Ok, quisiera transformar esa mala energía que mandé justificadamente por la herida que me dejó en buena. Buenaaaa. Buena energía. Quisiera que sepa que estoy muy bien, que voy a estar mejor, que él tiene que estar mejor. Y ¿qué te deje la conciencia tranquila? Estás sintiendo culpa. ¿Culpa?, ¿culpa?, ¿culpable de qué? Culpable de estar abriéndote hacia alguien nuevo y que encima sea tan rápido. No te sigo. Por alguna estúpida razón sentías que debías ser castigada, luego te diste cuenta de que no, luego te diste cuenta de que solo en parte, luego le echaste la culpa a él, luego volvés al mismo círculo y sentís que debés ser castigada otra vez por estar pasándola bien, por volver a querer y confiar, digamos. ¿Qué carajo te sucede? ¡Necesito terapia y un laburo ya!, eso sucede. No, fijate que siempre vas a estar buscando esa escena perfecta de película romántica. O fotografía, como la del beso cuando terminó la segunda guerra mundial. Sabemos que es una mentira. No, lo que sabemos es que "Cartas de Julieta " es una mala película. ¿Por qué la vimos? No sé pero a veces yo pienso con el mismo concepto erróneo. No me estás diciendo nada nuevo. A vos te gustan las películas de comedia romántica. Las amo. Yo te diría que demasiado y debés bajar y continuar con lo que me estabas contando. Ok, quiero poder decirle que si alguna vez deseó que yo esté bien, lo estoy. Y que tampoco quiero su infelicidad. ¡No quiero que sea infeliz! Quiero que ría tanto como yo lo hice esta tarde, quiero que sienta de nuevo hormigueo en su estómago cuando descubra que lo estaban observando mientras hacía cosas muy rutinarias. ¿Y el sexo? ¿Él que ahora tengo yo o él que él va a tener o ya tiene? Por empezar todo empezó a desmoronarse por ese tópico. Bueno, pero no era que estábamos mal en eso. Vos no, él sí. Sí, acordate. Él me imaginaba con veintemilpijas alrededor y no era precisamente calentura lo que le provocaba. ¿Cómo es que dijo? Asco, dijo que le daba asco. Falta de imaginación... Falta de amor, querida. Ponerte en ese lugar, dejarte que te pongan en ese lugar. Ni que fueras la puta más grande por haber vivido un poco. Hiciste y viviste igual que todo el mundo. Pero para él eso no era normal. Con que vos sepás que para vos sí es bastate. Puede ser. En fin, ponete en mi teoría, la que voy a decir en breves instantes. Taran taraaaaan... Yo creo que todo es energía. Lo creo realmente, lo vi, lo sentí. Todo es energía. Ahora estoy con un revoltijo de buenas vibras sin ser hippista, eh. Basicamente tenés cariño, besos, atención, diversión, buen sexo, todo el paquete que se llama "bueno". No te olvides de las caricias. Ah, sí, ¡qué lindas que son las caricias! Me acaricia el brazo y no se da cuenta, ¿sabías?. Te quiere a su lado y no te das cuenta. Yo lo quiero a mi lado y eso es lo único que importa... ¡sí que me doy cuenta! Lo beso en la frente, le toco la espalda. Me encanta. Por ejemplo, hoy me desperté temprano, estábamos en su casa y él dormía muy profundamente. Me quedé mirándolo, oliéndolo con todo mi pequeño pulmón que el pucho todavía no mató. No estaba despierto pero tenía una mueca de sonrisa. ¡Estaba tan lindo! Me gustan tanto sus labios cuando sonríe. ¡Ay, pero qué romanticona! ¡Pará, que tan cursi no es lo que quería decirte!... Bueno, algo sí, je. Entonces le tomé la mano por debajo de la sábana. Movió sus dedos y comenzó a acariciar mi brazo. Al toque se despertó y el resto es puro porno. Bueno, ¿para qué carajo querías llamar al otro entonces? Supongo que tengo este momento de mi vida. ¿Esa patraña de las buenas vibraciones? Mmmm... Yo, que quiero volver a querer (como estoy queriendo otra vez) con toda la pureza de lo que creo debiera ser compartir estas pequeñas cosas con otra persona, no quiero que se revolucione. ¿En qué sentido? En una venganza divina si querés ponerle una definición. ¡Castigo! Otra vez el castigo. ¡Ya! Dale un cierre a ese masoquismo. No va a pasar lo mismo. De entrada ya no es lo mismo y vos no sos la misma. Y prestame un poquito de atención porque está bien más que bien, lo que te pasa está re bien que te pase. ¿Entendés? ¿Listo? Casi no hubo duelo. ¡Por favor! Me estás hartando. El duelo se atraviesa de distintas formas porque somos distintos TODOS. Ok, ok, no te enojes y vamos a la conclusión. Lo que fue tiene que ser eso, lo que fue. Único y real, bla, bla, bla. Lo que no pudo ser, nunca será, bla, bla, bla. No da que lo último que sepa de mí sea eso que le mandé. Se lo buscó, darling. Sí, ya sé, pero no da porque todo lo que das, vuelve. Ay, amiga, vos diste muchísimo amor, te aseguro que eso sí va a ser retribuido. Y no es tu problema lo que él haya recibido ahora, es su fucking problema, no el tuyo. Solo tenés que dejar de mortificarte porque aburre. ¿Vos qué querés? Yo quiero poder disfrutar de lo que me está haciendo bien ahora. ¿El pibe este? Sí -perdoná mi cara de tonta y el suspiro-, este pibe, pedazo de bombón pelado, me hace taaaaan bien. Sensaciones excelentes. Perdono tu cara. ¿Podés disfrutarlo, niña? ¡Lo estoy disfrutando! Disfrutalo así entonces, con todo y brindemos por eso. ¡Alegría de una vez! Sí, porque cuando le dije te quiero, él ya sabía que lo estaba queriendo. Ajá. Sin magnificarlo, sin sobrevalorar ese sentimiento, sin complicarlo, lo quiero. ¿Y al otro, tu ex? Y al otro lo quise mucho. Quise todo lo que fue bueno. Odié todo lo que fue una gran porquería de maldad, me hacía fea vivir en ese odio. ¿Sabés? Ahora estás hermosa, amiga. ¿Estoy bonita, no? Preciosa. Chin, Chin.

miércoles, septiembre 07, 2011

Escritora

Escribí una ficción en donde podamos
estar bien juntos y sin miedo a la pérdida.

Escribí cómo venís haciéndolo,
sola, de noche, con poca ropa,
fumando un cigarrillo tras otro.

Escribí sobre mí con la torpeza
de tu dislexia porque mañana quiero leer todo.


Dejá que tu arte hiera las hojas
con las lapiceras con sangre de tinta,
no a quien te lee o a mí.

Escribime aburrida, desvelada,
pero sin ese enojo que te invade hoy al verme.

Recortá cada oración,los morfemas
y fonemas del dolor, tu particular habilidad.

Escribí un solo párrafo
de todo lo que fue bueno,
pequeño encanto,
porque mis ojos de lector inexpeto
prometen volver a leerte completa.

martes, agosto 16, 2011

"Buenos Aires era una Fiesta"

  Ahora sabe que tiene un problema de memoria. Le cuesta recordar nombres y fechas, pero los nombres de las personas que hace tiempo no ve le cuestan más. Es extraño que se lo haya dicho camino al cine, en el cruce de Florida y Lavalle esquivando a gente que siempre pobla la hora pico del Microcentro y que ninguno mencionara que hacía mucho tiempo que dejaron de hacer este tipo de salidas y que hace tiempo no se ven. ¿Será que olvidará su nombre?, piensa ella distraída un poco de su interlocutor. Toda la tarde estuvo invadida por la imagen de quien no puede olvidar. Él también decía eso. "Tengo un problema de memoria." Le invadió algo más que su imagen esa tarde, le invadió el miedo a ser olvidada. 

  Sin querer, ella se confiesa y le pregunta si tiene miedo a la amnesia o a algo como el Alzheimer. Con una paz que solo se reconoce en algunos silencios dentro del bullicio citadino él admite que no tiene miedo. O miedos, miedo en su sentido más puro. Él no tiene miedo en absoluto. Ella encuentra admirable esa seguridad. Además, ¿por qué sería importante permanecer como un dato dentro de los cerebros?, ¿por qué para ella es importante seleccionar, administrar, etiquetar momentos, personas y buscar la cronología en un orden de nostalgia o melancolía? ¿Por qué tiene que tener ese diario en su cerebro?, no va a escribir un "Buenos Aires era una Fiesta", ni mucho menos, no parece tener ese propósito por ahora. "Es miedo", concluye porque ya va a empezar la película y están pidiendo la cuenta de los cafés.

  A ver, podemos ver que intercambiar palabras y puntos de vistas a veces aclaran algunos estados. Él no le encuentra lógica al enrosque de lo que naturalmente no funciona. No dice que no haya arreglo, no dice que no hay posibilidades de repetir y de rehacer, dice que no hay motivos para obsesionarse con las situaciones. Si hacen mal, siempre está bien estar mal, pero no hay que obsesionarse. Ella intenta dar una respuesta con la definición de masoquismo y considera que es la más correcta. Las personas masoquistas necesitan dolor para sentir placer. Tampoco hay que enroscarse en entender ese punto de vista. Exacto, como él dice: No hay que obsesionarse. Y si él le hubiera preguntado: ¿Estuviste muy mal en este tiempo? Ella le hubiera respondido que mucho más de lo necesario. El drama también es parte de su forma de vivir y no se avergüenza en admitirlo. Se conoce muy bien, se agrada a sí misma como persona, incluída la obsesión por el dolor placentero.
  Ya terminó la película y deciden ir a comer a un bar de San Telmo. Llovizna pero ella prefiere caminar bajo esa leve caída de agua fría de invierno y retar al Señor Resbalón de calles empedradas. Una persona detrás cae y a ella le agarra un ataque de risa que contagia a su amigo cansado. Sí, el sentido de humor que tiene es tan simple que una caída ridícula puede mejorar su día o la charla triste que empezaran a tener. 
  Entre la milanesa, los ravioles, el vino y el mozo-personaje del bar hubo varias carcajadas y anécdotas que no varían de las otras salidas que solieron tener. Ella olvida solo por mínimos segundos dónde está; el barrio; el lugar geográfico donde vive la persona que dejó su corazón roto. De espaldas se sienta, dando la espalda al ventanal y a la parada de colectivo donde ella sabe que él fue obligado a continuar algo que ya estaba destrozándose hacía tiempo. Pero antes de eso fue el barrio de su soledad. A ese mismo bar fue tantísimos domingos para leer y estaba sola, para tomar una cerveza y también sola, para escribir -eso siempre lo hace sola- y en ese bar se juntó siempre con varias amistades como con quien estaba hablando en ese preciso instante, muchas veces...
  ¡Qué bueno que te hayan roto el corazón!, escucha la sinceridad. No, la ira hace decírle que no. O tal vez fue el miedo ese que ya había colocado como motivo a la desolación. Sí, es bueno que te haya pasado, me hubiera gustado sentirlo alguna vez. No, pero no lo dice de nuevo, prefiere quedar callada. A mí me caía bien él, no creo que de la otra parte hubiera sido así. Trata de explicarle que en estos momentos todo lo que conocía de él está bastante difuso como verlo con sus anteojos empañados por el calor del lugar pero que sabía que sí, que también él era una persona agradable para él. Sin embargo, cómo siente las cosas o personas hoy, las relaciones en general no sabe, ahora no tiene la certeza de nada. Se escapa un dejo de tristeza en un suspiro. Le sigue diciendo que sentía que con él era con el único que podía hablar de sus nerdealidades. Le dice que claro, que ella también lo sabe y que ella misma intentó aprender, no entrar en ese mundo, pero sí aprender y aprendió. Él le recuerda que igual desde antes ya tenía cierta idea. Sí, le confirma. ¿Antes eras una chica Ubuntu o Fedora?. Antes era Fedora, hoy creo que soy más bien Ubuntu. Se ríen ambos. Hablar en códigos es divertido, ella se ríe pero sabe que ese chiste pudo ser festejado por esta otra persona que participaba invisible en la conversación. ¿Te divertías con él? y silencio. Él... era mi persona favorita en el universo, y llora. Avergonzada pide perdón pero él le hace enterder que conmoverse está bien. Lo ve y lo ve sonreír. Acaba de conocer esa parte y sonríe. Hay un pequeño silencio entre ambos cuando un niño en la mesa de atrás grita un nombre (Ese nombre). Ambos se ríen cubiertos de ironía. Y sí, se dicen, hay nombres que no van a olvidarse, che.

sábado, agosto 06, 2011

Nunca le había puesto la suficiente atención a la letra

No sé que me pasa pero me puse a escuchar Queen. Un tema seguido de otro como si pudiera detenerlo pero no y estaba muy contenta con todo el día de hoy. Hasta que...

Queen- To much will kill you





I'm just the pieces of the man I used to be
Too many bitter tears are raining down on me
I'm far away from home
And I've been facing this alone
For much too long
I feel like no-one ever told the truth to me
About growing up and what a struggle it would be
In my tangled state of mind
I've been looking back to find
Where I went wrong
Too much love will kill you
If you can't make up your mind
Torn between the lover
And the love you leave behind
You're headed for disaster
'cos you never read the signs
Too much love will kill you
Every time
I'm just the shadow of the man I used to be
And it seems like there's no way out of this for me
I used to bring you sunshine
Now all I ever do is bring you down
How would it be if you were standing in my shoes
Can't you see that it's impossible to choose
No there's no making sense of it
Every way I go I'm bound to lose
Too much love will kill you
Just as sure as none at all
It'll drain the power that's in you
Make you plead and scream and crawl
And the pain will make you crazy
You're the victim of your crime
Too much love will kill you
Every time
Too much love will kill you
It'll make your life a lie
Yes, too much love will kill you
And you won't understand why
You'd give your life, you'd sell your soul
But here it comes again
Too much love will kill you
In the end...
In the end.

jueves, julio 28, 2011

Tango

De cada amor que tuve tengo heridas,
heridas que no cierran y sangran todavía.
¡Error de haber querido ciegamente
matando inútilmente la dicha de mis días!
Tarde me di cuenta que al final se vive igual fingiendo...
Tarde comprobé que mi ilusión se destrozó queriendo...
¡Pobre amor que está sufriendo
la amargura más tenaz!
Y ahora que no es hora para nada
tu boca enamorada me incita una vez más.

Y aunque quiera quererte ya no puedo,
porque dentro del alma tengo miedo.
Tengo miedo que se vuelva a repetir
la comedia que me ha hundido en el vivir.
¡Todo te lo di!...
¡Ttodo lo perdí!...
Siempre puse el alma entera,
de cualquier manera,
soportando afrentas
y al final de cuentas
me quedé sin fe.

De cada amor que tuve tengo heridas,
heridas que no cierran y sangran todavía.
Error de haber querido ciegamente,
perdido en un torrente de burlas y mentiras.
Voy en mi rodar sin esperar y sin buscar amores...
Ya murió el amor porque el dolor le destrozó sus flores...
Y aunque hoy llores y me implores
mi ilusión no ha de volver.
¡No ves que ya la pobre está cansada,
deshecha y maltratada por tanto padecer!



"Tarde"
1947
Música: José Canet
Letra: José Canet

lunes, julio 25, 2011

Extracto robado al Sr. Guionista

¡Ay, ella! Ella, ella que es tan intelectual, necesita tan poco a la gente que no le importa ir hasta 50 cuadras atrás para tomar una cerveza completamente sola, en la barra, leyendo un libro....con sus lentes negros....el pelo en la cara... el maquillaje corrido... la ropa mojada por caminar bajo la lluvia. ¿Y dónde es que puede suceder esto? En Inglaterra, ella siempre quiso ir a Londres.

Hoy, esta noche tiene una bloody lluvia que encierra a las personas en sus casas pero una Guiness no estaría nada mal para olvidarlo un poquito. "Entrar a ese lugar no va a servir para olvidar", diría Eustaquio si tan solo reviviera o la acompañara. 

¿Y qué si expone su corazón y exagera su proceder estando en el lugar dónde lo conoció exactamente hace dos años? ¿No se hace eso cuando alguien desaparece? ¿Cuando alguien a quien se quiso se va de la faz de la tierra? ¡¿Literal o metafóricamente?! Un pequeño ritual para darle justificativo a la desolación. ¡¿No es eso mismo lo que se llama funeral?!


Si ella va ahora hacia el pub y es solamente ese pub. Si evita negar que todavía tiene las esperanzas de estar metida dentro de Hollywood y que el guionista sea tan buen tipo que escriba el momento en el que él entra solo y nostálgico también. Y la vea leyendo, escribiendo, siendo taaaan interesante. O no, la vea con los ojos llorosos pensando en todos los saludos posibles, pensando en todos los besos perdidos, pensando en todos los reemplazos inútiles alrededor. Si ella termina de redactar esto y en 15 sale hacia San Telmo y espera su fantasma,  ¿Es un acto completamente masoquista así como quedarse en su cuadra y mirar hacia su ventana mientras llueve? ¿Una acción evidentemente psicópata? ¿Cuál es la diferencia entre perder cordura, querer hacerse mal; ser romántico insanamente; desperdiciar dinero, tiempo y sueño en fantasías de ayer y de hoy; sentirse sola, sola, sola; estar a la vanguardia de las sorpresas; sufrir de ansiedad diagnosticada; u olvidar usando los recuerdos hasta el desgaste y verdadero fulminar?