Anestesiada e insomne

miércoles, junio 22, 2016

Despido discriminatorio por maternidad. 28 7 2015. Vital Can

video

Resulta que tuve un hijo, resulta que me tomé la licencia legal para cuidar de él porque en el Gobierno de la Ciudad no había vacantes para un jardín maternal en el 2015.Mientras buscábamos un jardín no tan caro pero bueno y que se ajustara a los horarios de una telemarketer de Atención al Cliente, es decir 9 hs seguidas, tuve que pedir la licencia por excedencia. La ley laboral indica que el empleador no puede despedirte ni 7 meses antes del nacimiento, ni 7 meses y medio después. De ser así, debe pagar una indeminización por presunta discriminación. Esa indemnización es de trece sueldos más la indenmnización de despido común (años de antigüedad, vacaciones, sac, proporcionales, preaviso). en el mundo de empresas que explotan a la telemarketer común es normal que te despidan sin causa. Ya me había pasado antes. Pero por ser madre, que se entiende, ser mujer que decidió ser madre... aunque no pueda entenderse, es más común. La licencia por excedencia de maternidad es sin goce de sueldo. Los primeros tres meses, tampoco te los paga la empresa. Te los paga Anses y se llama "Asignación por maternidad". Estos datos son importantes porque desde que la licencia por maternidad corre, una no está aportando servicios, ni días de vacaciones, ni aguinaldo. Es una licencia (para la empresa) sin costo, ni beneficio. Antes de empezar mi licencia. En los meses sexto y séptimo de mi embarazo hubo unas reuniones y tratos muy sospechosos de parte de los directivos de esta empresa: Vital Can (sí, la que hace la comida de perros). En principio, panzona y con varias visitas al médico, días de reposo y etc, se cansaron y empezaron a buscarle la quinta pata al gato. Llegadas tardes sin aviso. Avisando a compañeros no es lo esperado, aunque los de rrhh nunca estén antes de las 9am, ¿cómo avisar si su piso está vacío? Con supervisora de licencia y el sector indefinido sin jefe, ¿a quién avisar? Semanas después, por problemas tontos con compañeras del sector, la encargada por default (ex jefa de rrhh) hizo descargo en reunión con un destrato por mi situación.También fue la encargada de acusarme de hacer mal mi trabajo, de hacerlo lento a diferencia de mis compañeras, aunque esa prueba de calidad haya sido solo conmigo. Sospechoso. ¿Instigación? ¿bulling laboral? Mmm No sé. Tuve que monitorearme la mañana siguiente porque tuve problemas y dolores. Me dieron días de reposo y en ese lapso me mandaron la carta documento de apercibimiento por llegadas tardes sin avisar que no quise firmar por considerarlo injusto. A mi vuelta me dieron un papel para poder tomarme la licencia anterior a la de maternidad (la que iba a empezar 3 semanas después) por miedo a perder mi embarazo. No fue casualidad, mi embarazo corría riesgo. 4 días después, mi obstetra me pide reposo absoluto y lo hago por tres semanas. Mi parto se adelantó y todo salió bien. Para no aburrir y terminar con esta introducción, resumo que la semana anterior a mi reincorporación recibo el llamado de uno de los de rrhh. Me parece raro que me pregunte si yo voy a volver, mmm, ¿no era suficiente con la notificación por telegrama que mandé cuando tomaba la licencia por excedencia que me correspondía? No, aparentemente, no. Tenía que verificarlo y confirmarlo por teléfono conmigo. O será que quería ya ir haciendo la cuenta de la indemnización. El día que vuelvo es el día anterior al que ellos pensaban. Mi licencia me cubría hasta el 27 incluido pero yo tomé que ese día debía volver. Ese día cayó lunes y el día anterior mi hijo cumplía los 8 meses de vida. Para la ley, ya había pasado el tiempo que me protegía de despido discriminatorio. Ese 27 de agosto de 2015, no estaba ni el que me llamó la semana anterior de rrhh ni mi jefe nuevo (nuevo cargo que durante mi licencia fue creado). No tenía supervisora porque ella también había tenido un hijo antes que yo y renunció. Yo creo que ellos esperaban que yo también renunciara porque es normal las madres lo hagan... obligadas. A mi vuelta no tenía mis cosas, ni compu, ni usuario. atendí el teléfono porque una chica estaba enferma. A todo esto un muchacho fue contratado durante mi licencia, a medio tiempo. Y el día después, el 28 yo le pido a mi nuevo jefe juntarme para pedir media jornada. Él anticipa que vamos a tener una reunión, resultó ser media hora antes de retirarme. Y justo antes del despido verbal, este chico nuevo, desconocido para mí, les contaba a mis compañeras que a partir de la semana siguiente estaría haciendo fulltime. ¿Casualidad? Efectivamente, me iban a sacar y no por restructuración, porque fui madre. Decidí subir el video que grabé de esa reunión porque ningún abogado puede ganar el juicio por despido discriminatorio por no tener testigos a mi favor. Y me cansé de luchar pero quiero que se escuche cómo pueden dejarte en la lona. Ojo, recibí una indemnización, una que no sirvió para nada. No importa. Tampoco es la plata, es la parte humana. A Vital Can eso le falta mucho.



viernes, mayo 27, 2016

https://anecdotainterruptus.wordpress.com/2016/05/27/ese-verano-de-fin-de-siglo/


Con Eva pasábamos así la noche: peli, charlas, puchos, todo hasta que amanecía y luego nos dormíamos hasta pasado el mediodía. Soñábamos un futuro poco claro y muy lejano. Nos prometíamos la eterna amistad, ya sea a través de alguna marca estúpida por quemadura de cigarrillo en nuestros brazos o con un contrato de leyes aun más absurdas. Sin miedo a lo que vendría, lejos de suponerlo y con la inocencia que nuestra edad nos lo permitía, Eva y yo disfrutamos de ese verano en todo. Cada minuto, cada risa, cada chiste cómplice y cada pequeña muestra de amor fraternal fueron vividos con intensidad.

 

https://anecdotainterruptus.wordpress.com/2016/05/27/ese-verano-de-fin-de-siglo/

jueves, marzo 10, 2016

https://anecdotainterruptus.wordpress.com/

Viste que a veces algo te lleva a un recuerdo y ese recuerdo se transforma en anécdota. Una anécdota que por culpa de una autora algo detallista y muy memoriosa se hace larga y la mayoría de las veces uno se va por las ramas y se pierde la historia inicial. Me cansé de las interrupciones y acá escribo lo que no terminé de contar.

 

 

https://anecdotainterruptus.wordpress.com/

sábado, enero 09, 2016

jueves, noviembre 26, 2015

Nulla dies sine linea

    Más de un año que no escribo nada nuevo. Es decir nada de nada, de nada. Recuerdo cuando escribir un blog era tener un diario íntimo. Gracias a los años en Letras cada vez que escribo (también en este blog) no puedo dejar de pensar en la forma que le quiero dar. Me maldigo por lo estructuralista que puedo ser pero es así. Entonces, como además me convertí en madre y eso no tiene nada que ver con este blog, me pongo a pensar si hacer uno nuevo. Tengo otros fracasos y tengo muchas ideas que asumo serán existosas pero no hago eso y me pongo a ver películas. Recién terminé de ver una sobre una mina que escribe en su blog. Patético.

     El Twitter parecía que iba a mantenerme en entrenamiento literario pero no, solo las películas subtituladas lo hacen. Y sigo pensando que debo hacer un nuevo Blog, uno sobre esa idea que tengo y uno sobre pura honestidad porque si hay una cosa que sé: es que quiero ser escritora y lo sé desde que tengo 15 años y mi amiga Ana me lo dijo. Mi madre me dice que termine de estudiar algo, que tengo que hacer una carrera porque no puedo trabajar siempre de atender teléfonos y mi novio-marido-pdre de mi hijo me dice que haga una carrera corta, particularmente locución porque e fácil, es bien pago y es interesante. Yo que estoy siendo Madre Ama de casa y engordando a lo loco me pregunto si en algún momento me pondré a escribir en serio. Y pienso en Ernesto H y en su fórmula para ser escritor; "escribir todods los días algo". Esa fue la razón principal de hacer un blog, allá 11 años atrás. Y después pienso en una película que vi de chica, Harriet la espía, con la hermanita de Buffy como protagonista, y ella que también aspira con escribir aprende que para escribir hay que saber. Vivir, saber, escribir. 

 Yo no quiero una carrera y estoy orgullosa de estar en casa con mi bebé y hacer algunas cosas. Así que voy a ponerme a escribir cualquier cosa, aunque no quiera, aunque no tenga mucho tiempo (pero me sobra un poquín), aunque quiera dormir o leer o ver una peli o masturbarme, voy a escribir. Y después veré como lo convierto en libro. Que la forma se haga después y me dejen de joder.







*El título de la entrada es de Plinio el Viejo y dice "Ni un día sin línea", refiriéndose a escribir algo todos los días; los cocainómanos también pueden sentirse inspirados en esa frase.


martes, agosto 04, 2015

Una hora menos para la lactancia y unas palabras más para defender al lactante.

  Estoy viendo la tele, un noticiero de mediodía y es la semana de la lactancia. Hay artículos sobre la legalidad laboral con esto y otras fotos de mujeres despreocupadas y placenteras dando el pecho a sus bebotes hermosos. En ese noticiero entrevistan a gente capacitada e interviniente en el tema y también le dan la palabra a una puericultora (profesión sádica sí que las hay), quien afirma con mucho orgullo que la madre que da la teta da amor y por lo tanto no debe sentir vergüenza de darla en público. Esto último lo dice en forma de reto. Igualita a la que, cuando di a luz me sujetó, sin pedir permiso, mi seno derecho para enseñarme lo que es natural en el humano: cómo dar la teta y radiaba crueldad en el acto mezclado con soberbia. Igualita te dice: A joderse y a dar la teta donde el crío lo requiera". A ver si ordenamos las cosas: No es vergüenza -y no soy una vaca lechera-, se sabe que el acto de amamantar es más que alimentar, es dar amor y tener un contacto único, maravilloso y sanador entonces... ¿Por qué hacerlo públicamente? Cuando garcho también doy amor pero si lo hago en la calle, es más que seguro que me lleven presa. Mis tetas son para mi hijo, mi novio/marido, ginecólogo, no para todo el mundo. 

    Después dicen que es cultural. Cultura que está cambiando... mmm.... Sí, lo que es cultural de este país es tener a la mujer como objeto, primero sos un concha que parió, después tetas para mover y para dar leche. Tal cual un animal. Un ser que no piensa, que no tiene pudor y que juega en este doble discurso de ser mujer; que es ser una santa que da el pecho a demanda esté en el baño, esté en la fila del Anses, esté en la casa de sus suegros que llamaron a los vecinos para que conozcan a su nieto (y de paso gratuitamente vean tu voluminoso milagro de la naturaleza que da alimento solo con la succión) pero también es ser una puta si lo hace para por arte, gusto o placer, una teta pelada, sin boca de bebé en el pezón. Así sola es para masturbarse, no es la bella naturaleza.

  No es que la cultura esté cambiando, sigue igual de hipócrita. Y no voy a dejar de pensar así como pienso desde antes de ser madre. No. Porque hasta que no sea culturalmente aceptado coger y chupar la pija del que amo  en la plaza del barrio o en mi casa sin cerrar la ventana con miedo a que sea filmada y subida en Youporn, tampoco voy a exhibir mi momento de mamá en público. Y voy a terminar por quemar esas remeras para amamantamiento que parecen ropa sadomasoquista extraña. Ni hablar de los accesorios Avent-osados que se venden y se muestran como piezas de colección. Sí, sacaleche, a vos te hablo.

    Mujer y madre, no mujer o madre, como mujeres que somos hay que respetarnos y el derecho a la intimidad hay que hacerlo valer, más a la intimidad como madre. Y dejenme agregar que al lactante tampoco le gusta que lo vean en público, quiere tranquilidad cuando come.

   Así que a todos los del consejo de la teta les digo que ese vínculo especial no se corta porque no se haga en público o se decida dar un biberón si me visita mi padre, madre, tíos, hermanos, amigos de mi novio, amigos y amigas mías también. Y es injusta esta acusación PROTETA a toda aquella que no dio o no da la teta porque no puede o no quiere. Es de mala leche señalarlas y decirles que "¡no le quiere dar la teta!" "Y no, señora, estoy en un bondi, usted no hace caca en el subte, es algo privado y únicamente nos debe importar a mi hijo y a mí, no a usted".  

  Yo soy una re madre y tampoco doy la teta en público.

lunes, abril 27, 2015

Debajo del árbol de Mango




   La última vez que vi a mi abuela fue la mejor vez con ella. El verano en Paraguay es terrible, la gente que se queja del calor de Capital Federal no tiene idea de cómo huele realmente el sudor humano y en el 2007, a mis ventidós años viajé sola, la visité y me quedé un poco más de tres semanas. Mi abuela hacía más de cinco años que había decidido volver a Paraguay para quedarse. Tiempo anterior estuvo viviendo en Argentina e incluso mis primeros años de vida estuve a su cuidado cuando mi madre trabajaba. En Itauguá ella vivía con una perra, dos gatos, muchas gallinas y variedad de plantaciones; desde porotos hasta un hermoso y gigante árbol de Mango delante de la casa, casi en la calle, calle de tierra en un barrio muy alejado del centro. 

    Ese verano lo recuerdo con muchísima claridad. Leí como diez libros en las siestas solitarias, entre ellos un pequeño diccionario de español-guaraní y uno prestado de Manuel Puig, mi autor preferido hoy. Terminé mi noviazgo adolescente a la distancia, ese chico no lo sabía pero yo ya lo había dejado en el primer día que estuve allá. Quería estar sola y disfrutar de mí. ¡Cómo disfrutaba de mí! Estaba completamente enamorada de mí misma y de esa sombra debajo del cielo de Paraguay. 

  Me despertaba a las seis de la mañana para ver todos los amaneceres de ese mes que estuve acompañando a mi abuela Ramona. Yo tomaba mate y ella regaba su jardín. Por las tardes, cuando ella se levantaba de su siesta, nos sentábamos frente a su casa a hablar, a veces con vecinos, otras con nosotras. Y de todos esas tardes, la que más recuerdo es una en la que aprendí toda la historia del país como una alumna de la Antigua Grecia debajo del árbol de Mango pero tomando tereré.

   No sé cómo empezó pero mi abuela con una memoria envidiable me contó casi todas las lecciones que aprendió en la primaria, todos los próceres, todas las fechas. Además me nombró a todos sus compañeros, amigos de infancia, nombres de maestras, hasta en un párrafo describió un vestido que hizo en sus primeras creaciones de corte y confección. La tela de ese vestido me pareció tenerla puesta por minutos. 

   Las palabras de ella siempre fueron así para mí: habilidosas para el buen relato. Desde muy temprana edad escuché toda clase de cuentos e historias desde la cama. Mi abuela las contó como nadie, como si ella las hubiera inventado. Durante buen tiempo creí que varios fragmentos de La Biblia pudieron haber sido escritos por ella. Su religión siempre estuvo firme y, antes de dormir, muchas veces contaba las cosas que Jesús hizo. Fue la única época que me sentí católica.

   Entre todas las historias de guerras y de héroes del país, mi abuela se acordó de un poeta paraguayo y me recitó su poesía con una dulzura gruesa y sin frenar en su canto:

- "Un tiempo aquí fui rey, 
señora mía.
Yo soy aquel que fue el
desnudo dueño del melódico 
bosque en donde había las grutas 
milagrosas del ensueño.
Fue mío el cerro, cerro 
que descansa a solas.
El glauco espartillar 
también fue mío. Las piraguas
danzantes en las olas
fueron mías también. Y mío, el 
río.
Desde los caraivé del mar
sonoro hasta el Uruguay
manso, extendía
bajo la cruz del sur mi
cetro de oro, España, aquí
fui rey hasta que un día
llegaron tus terribles
bergantines con tus
hijos blindados de
coraza que en justas
de alcabuses y espadines, arrasaron
mi reino y mi raza.
Y entonces perdí todo, 
todo perdí, y hasta 
mi idioma que 
cual jerutí sollosa canta y
como mi iereté, grato es de aroma
perseguido, agoniza en mi garganta.
Y entonces perdí todo, todo perdí.
Mi cerro Lambaré, mis ríos, 
mis lomas, mi fresco 
ka’aguy que eran a modo
de un pesebre nupcial a mis palomas.
 Hasta mi universal
padre infinito, Tupá señor de luz y armonía
perseguido también
mira contrito, 
suplantada su fe desde ese día.

 Guaraní a España de Manuel Ortiz Guerrero"


   Otra tarde más bajo el árbol viendo mangos gigantes y maduros caer por su peso al lado nuestro, protegidas del sol con su sombra y una casi inexistente brisa de verano, los hielos se derritieron en el agua de la jarra de tereré y las limas cortadas adentro ya dejaron todo su sabor. Así fue mi aplauso mudo cuando terminó la poesía y dijo título y autor. Yo quedé helada pero ella se emocionó. Pude ver en sus ojos pequeños y achinados lágrimas retenidas y el rosado repentino en sus cachetes de su delicada piel blanca cuando me dijo que desde su quinto grado no la había vuelto a recitar, que había sido para una evaluación para la clase de Lengua memorizarla.

Yo pedí que la repitiera para transcribirla y ella lo hizo con mucho gusto. Después le pregunté:

-¿Te acordás de qué nota te pusieron, abuela?

Me dijo que no se acordaba pero yo estoy segura que fue un diez.
  


viernes, abril 24, 2015

Un cartel para que me puedas ver

Es una investigación privada. Es un secreto muy bien guardado. Los chicos del barrio están buscándolo por todos los medios de existencia. Todos se ponen de acuerdo y se organizan para buscarlo, haya sido perdido en el camino o se haya abandonado, a veces lo necesitan tanto que se desesperan y no saben si primero deben lanzar un comunicado del Departamento de Psiquiatría o directamente encontrar la llave de depósito de recuerdos. Lo que hacen es buscar a la Prensa y poner un cartel para que el buscado pueda verlos y -más específicamente hablando- pueda verla a ella. Ella no hizo más que resignarse y cree que en el pueblo nadie la observa o nadie la escucha pero cuando está muy sola, lo hace. Ella llora porque nunca más va a encontrarlo. Hay en el sueño y también en el mundo del ciberespacio de lo que quedó un hilo de humo que cada tanto agarra y en su extremo está él. Y se comunican, no tiene clausura y se dicen: Hoy te leí. Y ella le dice: Hoy te escuché.
Después con los ojos abiertos mira a su costado y se siente un poco Jaime sin su Celina.


lunes, septiembre 16, 2013

Inmundo olor a mandarina




Faltan cinco días para que la primavera cachetee todos los  noticieros y diarios con titulares para nada ingeniosos. Seguramente la lluvia que no quiere irse desde la semana pasada será la inspiración de muchos redactores llenos de ideas sobrebalsadas de perspicacia y podré leer oraciones tales como "21 DE SEPTIEMBRE, FESTEJO BAJO LA LLUVIA" o "¡FELIZ DÍA DEL OTOÑO!" 

Para no hacerme mal con cuestionamientos que no tienen mejor solución que la de irme a vivir al campo con mis libros y gatos, no me puse a pensar en dónde están los ilustres, futuros escritores que pasan su tiempo dentro de periódicos y medios de comunicación. Y me puse a filosofar sobre lo lindo que sería festejar el glorioso otoño.

Yo soy de las pocas personas -quizás, son muchas más de las que quiero creer para sentirme especial- que prefiere el color, la temperatura, el olor del otoño-invierno al primaveral. La alegría me desborda cuando debo buscar botas, sombrerito, bufandas, guantes, medias, calzas, medibachas, polainas, poleras, camperotas, piloto, paraguas antes de salir de mi casa. Pasear bajo la lluvia es más musical para mí que para el tipo ese que además canta bajo la lluvia. Así y todo, no soy de pasear bajo ella. No tanto como usted, lector, empieza a sospechar de mi personalidad oscura. Yo quiero a la lluvia para verla desde dentro de mi ventana mientras me empacho de películas y cosas que hay para ver en la tele. Y si me pongo todo ese guardarropas que mencioné, es porque tengo que cumplir obligaciones como el trabajo o comprar piedritas de gato, o los puchos de la que mi adicción me hace esclava. En fin, no es la lluvia lo que hace tan especial al otoño y al invierno. ¿Es la poca gente en la calle? Tal vez. ¿Es que no hay hormonas adolescentes (y de gente más grande también) supurando por cada antro de la ciudad, golpeándose con el hedor del asfalto cuando la transpiración veraniega los impulsa al contacto constante en los boliches de cada barrio? Ojalá eso fuera lo único, pero no. Los olores hormonales invaden las narices en casi todas las estaciones del año. Yo puedo decir que en esa bisagra de clima, otoño - invierno, está a la venta y con increíbles ofertas la fruta más deliciosa del mundo: La mandarina.

¡Cómo me gusta comer mandarina cuando hace frío y está húmedo! La ropa no se seca pero qué bien se siente pelar mandarinas. Debo admitir que me gusta tanto que puedo olvidarme de todas las demás comidas del día si tan solo tuviera mandarinas. Y siempre vienen bien. Incluso, diría de forma dictatorial, que nunca se rechaza una mandarina, un gajo que te pasen. El mate es más rechazado que la mandarina. El porro es más negado que la mandarina.

¿Me emocioné? Un poco pero no hay con qué darle a la mandarina, excepto un grupo de gente que puede llegar a decir con nariz fruncida:"Hay un olor a man-da-ri-na." Y mientras lo dicen, buscan con aceleración de pupilas las manos que tienen algún gajo jugoso y oloroso. La oficina o la escuela no es un lugar para comer mandarina, dicen. Hay una regla que los trabajadores en blanco, bajo el convenio de trabajador de comercio, firma en el contrato sin pasar por ninguna capacitación. Y esa regla es la del pescado en hora de almuerzo, pero ¿la de mandarina? Yo nunca me enteré. 

Yo como mandarina en el almuerzo en la oficina, en la cama de mi casa, en la parada del colectivo, dentro del colectivo y/o subte, antes de la cena, después de la cena, con mate, con pan, con café, con novio, soltera, con agua, con ensalada de fruta, con asado...

Y las manos tienen ese olor típico a mandarina. "¡Inmundo olor a mandarina!" No es raro que se sienta el desprecio de la gente que no disfruta de la fruta invernal, ¿será la misma gente que disfruta del calor y del sol? Realmente no lo sé y no quiero juzgar a nadie, solo hago mi oda al olor a mandarina y a la fruta en general. 

Estaba muy feliz con mi pancarta de "Aguante la Mandarina" hasta que escuché que una niña desde muy chica no paraba de comer mandarina. Con esto quiero decir que respiraba y comía mandarina. Imaginen cuánta mandarina habrá comido que su madre notó cómo las manos de esta niña habían pasado a verse de amarillentas a naranjas. Sin importar cuando las lavara, seguían de ese color. Y la madre ya muy preocupada la llevó al médico para que la examinen. ¡No era normal que tuviera las manos tan amarillas! ¡Podría ser hepatitis! y el agregado colombiano-venezolano de novela ¡Por dios, qué será! Exclamaciones que fueron calladas cuando el diagnóstico fue sobredosis de mandarinas. La niña comía tanta mandarina que la pigmentación de esta fruta había traspasado tantas capas de piel que ni todo el jabón usado o detergente lograba quitarlo.

Esta es una de las historias que puede contarme mi abuela antes de dormir o podría escucharse en una oficina con gente que siente a la mandarina como comida de pobre, no sé. Lo cierto es que mi madre tiene las palmas naranjas como son las mías y a ella también le encanta comer mandarinas.

viernes, agosto 09, 2013

Ruptura, carta de despedia y el amor que seguramente perdurará en mi corazón



No sé cómo escribirte esto. Estuve pensando mucho en las últimas dos semanas cuando te dije chau, no te voy a volver a ver. Estuve pensando en eso y sintiéndome tan bien de haber roto este lazo que ciegamente quise retener por tanto tiempo. Todo es tan, tanto, es siempre, es nunca, es todo. No quiero delirar en pensamientos, quiero que estas palabras se conviertan en algún tipo de explicación a tan abrupto corte. Intentaré ser muy ordenada y justa conmigo porque en definitiva solo yo importo en esta situación.

  No es que hasta acá llegó mi amor o el sinónimo paciencia. Mi amor hacia lo mucho que me diste seguirá todo lo que reste de mi vida. No se transformará, será el mismo con menos encanto o el encanto que tuvo los últimos tiempos. No puedo tener nada del instante en que fui tan feliz de estar entre tus brazos. No pero sí de la sensación de verte cada medio año, cada año que intenté avanzar en una relación que se estiró más que un chicle.

  En resumen, fueron maravillosos diez años que volqué todo (al principio), grandes partes de mí (en el medio y al final), poco de mí (en los interines de uno y otro intento). Pero yo te quiero y te querré. Me quiero y me quiero mucho ahora por eso esta desición. Espero en lo que viene que se disparen encantos tan similares y después se dupliquen y tripliquen en lo que ahora llamo mi nuevo y definitivo amor.
 
  Yo intenté que no todo haya sido un desperdicio, no lo veo así. Me involucré en vos y te hice de mí como si hubiera nacido para eso. Nací para las cosas que aprendí por vos. Nací para la literatura, nací para amar un libro y llorar, manchar de café, marcarlo cada vez que dejaba atrás una hoja. Nací para la escritura y la magia de la unión de palabras, para el análisis completo de esas mismas palabras, para ser erudita en el lenguaje, para entender que hay más que ortografía y significado. Nací para todo eso y vos estuviste ahí mostrándomelo, llenándome completamente.

  Dirán que es una pena, yo algo me apeno. Solo algo porque no dejo de sentirme feliz y en paz. Estoy enestado zen desde que te dije adiós. Vi en mi cabeza todas las fotografías quemadas, todas las expectativas de mis padre, de mi yo pasado, todas tiradas en el tacho de la sala de alumnos.

  Elegí con una seguridad increíble,consecuencia de la epifanía de la vida. Elegí dejare atrás carrera de Letras. Hice un pase hacia el desconocido mundo de las Artes. No puedo sentirme más completa hasta que termine esta carrera que me promete el mundo. En ella también me espera París y Heminghway no me dio la espada cuando se enteró. Además Ernesto fue mío en elmomento que me lo presentaste.

   Llena de esperanzas estoy en la víspera de mi primera clase. Me compré resaltadores y un cuaderno nuevo, exactamente igual al que usé en el 2002. Tengo en mis hombros pura libertad, puro amor, pura aceptación de hacer lo que quiero. Tengo la gentileza de decirte que no habrá nadie como vos y sos la causa de la creación de esta carta despedida. Te voy a extrañar pero voy a verte en el mismo barrio, en los pasillos, sabiendo que te quise tanto y que me sentí muy mujer cuando me describieron como la mujer de letras. Sin embargo, me siento más mujer sabiendo que ahora seré la mujer de las artes. No empecé pero ya suena lindo.

    Te amo carrera de Letras, hasta siempre.

    Mariela.

martes, junio 04, 2013

Es mi blog y yo escribo lo que quiero

Hoy escuché la cosa más fea y la más bella que jamás pude oír. Todo en un lapso de 2 horas.

Hoy necesito escribir.
También necesito fumar y no se puede porque vivo en un monoambiente con mi novio, un fumador asqueado de fumar. Y pienso mientras suelto el último aliento a tabaco "cómo quiero encontrarte solo una noche entera para mí". Se lo digo a este papel virtual que nada me regala más que el título que una vez creí tener : el de escritora.
Quisiera volver a envolverme en este placer con el mismo vaso de whisky que hoy me convertiría en una psedoartista reprochadora con todas las de perder. Mi hígado, mi vocación, mi mente, mi voz, todo lo que nunca tuve del todo bien. Y sostener ese vaso mientras prendo otro pucho, otro humo, uno de tabaco horrible y olvidar que hoy lloré de nuevo.
Hoy fui la decepción de alguien que elegí para querer y el orgullo de alguien que nació para que lo quiera. Soy ese orgullo por esto. Porque escribo y, lamentablemente para el que escucha el teclado tiritar ahora, es lo único que me sale bien cuando tan mal me siento.
Quisera no creer que el desvelo, el corazón roto, no te hace crear por culpa de ese momento de encuentro con uno que logra la tristeza. Quisiera pero no soy más que un cliché. Soy la típica minita que sabe usar literatura para ahogar penas, esto cuando el alcohol no abastece lo justo y necesario para nublar pensamientos que dejaron de tener sentido antes de entrar por la puerta.
Llegó del trabajo y no lo besé, se fue a su cama y casi no lo vi, en el medio... una pelea absurda. Entré por la puerta y no renuncié al rencor. Sabía que debía entrar y tratar de hablar algo pero no fue así. Está en la cama, creo que ya dormido. No sé si me espera. No sé si quiero ir. Quiero llorar porque no pude hacerlo bien antes de volver. Mi hermano me lo prohibió, dijo que quiere paz para mí y debo mantenerme en ese estado para que funcione. ¿Desde cuándo es tan Zen?
Yo quiero la paz de ese trago de Ron que tomé antes de venir. Si no puedo acostarme a su lado es porque algo no está funcionando como debería o quizá porque esta es la manera de encontrarme con lo único que puedo decir que amo: escribir.
El enojo, la angustia, la ansiedad y la deseperación. Escribo enojada, angustiada, y siempre desesperada pero ¿enamorada? Nunca. Nunca me pasó, nunca escribí nada que valiera algo la pena enamorada. Hoy definitivamente no estoy enamoada y evito el contacto directo porque no quiero desarmarme como taza de porcelana. Esas tazas nunca quedan bien después y nunca más tienen el encanto de la primera vez.
Mi primera vez tuvo su encanto y se mantiene en mi memoria como algo a la par de una travesura y de una búsqueda de identidad, quiero el sexo, quiero usarlo, manejarlo, sentirlo, ser la dueña. Con el tiempo lo fui. Hoy me veo filmada en un patio como el de Gran Hermano hablando con mi "pequeño hermano" de lo que quiero. Debería escribir que quiero dejar de ser la apendejada mujer fracasada que me siento. Quiero sentirme orgullosa de poder manipular este léxico para convertirlo en una basura escrita, todo debido a mi falta de control en todo lo demás. Quiero poder concentrarme para convertirlas en preciosas flores, ver su crecimiento de una buena puta vez. Quiero saber andar en la bici que me compré, no tenerle miedo quizá debería quere primero. Quiero llorar todo lo que me aguanté en la casa de mi hermano porque estaban todos sus amigos. Quiero saber si él, mi novio, duerme de verdad o me espera silencioso. Quiero saber cuántos carácteres llevo y si vale la pena guardarlos. Quiero ese hijo y esa familia con la que soñé la semana pasada. Y quiero la habilidad de sentirme libre de sentirme tan para la mierda por todo lo que no dejo de pensar.

martes, febrero 26, 2013

Mi yo más pacato


Azarosa orgía subliminal

  

  Allá por los noventa, había una propaganda de concientización del sida que circulaba en la televisión por aire y mostraba como al estar en la cama se podía estar no sólo con esa persona que se estaba, sino con todas las personas con quien se estuvo. Una orgía con el pasado en blanco y negro, donde la cama se dividía en dos para ir moviéndose como una maquinita de tragamonedas. 

   En los grupos de amigos que esporádica o regularmente se dan existe esta noción: la azarosa orgía subliminal. Chicas y chicos que la facultad o el trabajo, o cualquier otro ambiente social impone, comparten intereses para simplemente dar cuenta del verdadero interés común y mundano que no es otro más que ser parte del reparto en el lugar mejor sorteado de la cama. Todos quieren estar con todos. Un pensamiento barato pero real. A la vez, todos se mienten entre todos. Sin importar la presentación de la próxima media hora de conflictos y enredos, un grupo de mentiras se forma con los mismos estereotipos prescindibles que los protagonistas en las series yankees. En el recorte de las diferencias, este equipo se separa de la acartonada comodidad socioeconómica que presenta un país como lo es EEUU (sin hacer mucho hincapié en esto... Buenos Aires no es Nueva York) y de la marcada moral se aleja sólo en parte. El capítulo de esta semana hace una parodia a la última cena.


 Más en...
http://reflexionesovaricas.blogspot.com.ar/2013/02/orgia-monogama.html

jueves, diciembre 20, 2012

Miopía y astigmatismo

Usar anteojos puede posicionarte en un círculo vicioso socialmente hablando. ¿Qué pasa si empezaste a usar anteojos justo cuando empezaste a relacionarte con gente teniendo mayor filtro para con ella? Pasa que además de charlar de música, cine, libros, comida, profesiones, padres, lugares, horóscopo, farándula, bebidas, ropa, tecnología, animales y cualquier otro tema que es digno de ser colocado en una columna del tuti fruti, se habla de problemas de ojos.

Una de las preguntas frecuentes son: ¿Vos qué tenés, astigmatismo, miopía o la hiper?

Si usa solo lentes de descanso, medio que no le creemos y dejamos el tópico para otro. Pero si tiene cualquiera de los mencionado más arriba, indagamos más y más y cada vez más.



 ¿Vos a qué edad comenzaste a usarlos?; ¿Tus padres los usan?; ¿Sos de leer y/o estar mucho en la compu?; ¿Cuánto de aumento tenés?; ¿Tenés un ofmatólogo de cabecera?; ¿dónde conseguiste ese diseño?; ¿Tienen antireflex?; ¿Usaste alguna vez lentes de contacto?, ¿por qué?, ¿te pesaban?,¿viste las marcas que dejan en la nariz?¿Y viste qué jodido es con algunos auriculares?;¿Te operarías? Decime, ¿te metés a la ducha sin darte cuenta de que los tenés puestos?, ¿y a dormir? ¿No es un garrón no encontrarlos y tener que buscarlos por la dificultad de no ver bien? Cuándo vas al cine, ¿dónde te sentás?, ¿qué pensás del 3D?, ¿no deberían hacer lentes para los que usan lentes?; ¿Le decís gafas, lentes, anteojos de acuerdo a la ocasión?; Cuando llueve, ¿los seguís teniendo puestos o te arriesgás a quitártelos?; ¿Cómo los limpiás, con tissue o con la remera?; ¿No te jode que se le hagan rayas?; ¿o que se empañen?; Y cuando nos besamos y siempre se ensucia con la nariz del otro, ¿no arruina del todo el momento especial?


Tal vez sean unas de las charlas más aburridas para las personas del otro mundo con visión perfecta pero para los que tenemos que vivir a lo Clark Ken, sabemos que es más que importante sentirse incluidos por esta discapacidad. Y si no funciona, no los quitamos y nos convetimos en superhéroes para no ser reconocidos jamás.






lunes, diciembre 10, 2012

Emanás puro sexo

              

          Voy al baño, me preparo un té, enciendo un cigarrillo, intento que mi novio no se despierte por el ruido del teclado. Sigo haciendo párrafos de descripciones...

 

 

 

          La cocina es un asco, por cierto. Mientras estuve en la cocina preparando mi té me puse a pensar si lo que debería escribir es alguna historia erótica. Entro en conjunciones dubitativas. No sé si anécdotas mezcladas con romance, cosas hilarantes del tipo "problema sexual" de las que tuve recientemente o solo lo que pienso cuando me caliento. Ahora, por ejemplo, estoy algo caliente. Podría escribir todo lo que me gustaría hacer. Escribir puede llegar a excitarme; excitarme me dan ganas de tocarme; tocarme me hace acabar; acabar, sueño y el sueño me hace olvidar que estoy en un bloqueo artístico muy largo. Hace mucho tiempo tuve la idea de hacer cuentos eróticos describiendo las fantasías que tenía al masturbarme con actores de Hollywood. No escribí más que dos historias. Una era con Johnny Deep y otra con Kevin Bacon. La de Kevin estaba mucho mejor pero perdí ese cuaderno y es evidente que también la libertad de contar lo que sea.

         

         Una historia con sexo y cosas absurdas. Con tono muy elevado en los diálogos. ¿Debería ser así? La persona que lea por curiosidad posiblemente comente algo o el índice de visita suba gracias a las palabras groseras que se me ocurren. Nunca fui poética, soy muy sucia en todo lo que es sexual y disfruto mucho ese juego de palabras de pornografía mientras cojo.

Sin embargo detesto escribir en primera persona.

 

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 http://emanaspurosexo.blogspot.com.ar/

 

 

martes, agosto 14, 2012

Un borrador: Todavía no sé cómo ponerle ni continuarlo

- Al señor del departamento del al lado yo le diría muchas cosas. Por empezar que nunca vi su cara y llevo más de 15 años viviendo en este edificio y de ese departamento tampoco nadie se movió. ¿Por qué de repente me interesa el vecino del 5 A? Sinceramente no hay razones lógicas. Digamos, las hay pero no son lógicas. Si tuviera que empezar a explicarlas así en escupitajos completos, estas flemas estarían llenas de cuágulos. Y para unirlos tengo que marcar una línea del tiempo. No, tenés razón. Lo de la línea del tiempo es porque soy un simple profesor de historia y no sé pensar de otra manera. Pero a vos te va a terminar sirviendo más que a mí. ¿Te acordás que yo toco la armónica cuando no puedo dormir? Te lo conté la semana pasada... En fin, no importa doctor, no importa. Voy a comenzar el relato del vecino en una noche que tocaba la armónica y componía una balada para mi novia de ese momento.
- ¿Cuál es ese momento particularmente?
- ¿Año? ¿Mes? ¿Mi momento en la vida?
- Para ser ordenados.
- A ver... 1996. Era invierno y lo tengo muy en claro porque por dos años no tuve estufa, ni nigún otro tipo de calefacción. Ahora, si volvemos al año... podría llegar a ser 1997 tranquilamente. ¿Yo qué hacía en esos años? Con 21 años era estudiante de Historia y...

sábado, junio 30, 2012

domingo, mayo 20, 2012

Siempre, para siempre, de toda manera.

Ejercicio de escritura nro 3
Mientras compraba en el chino las cosas que hacían falta en casa, escuché el tema. Era la señal para redactarlo de una vez.



"Vos y yo vemos por la ventana. Hay gente y todo el movimiento de un día cualquiera. Los vemos porque son los ruidos de su soledad. La ciudad lo acompaña cuando al despertar empieza a extrañarla otra vez. Mira una fotografía que le sacó cuando no paraban de besarse. En ese enamoramiento del comienzo cuando la abrazaba como si temiera a que se desintegre y así pudiera impedirlo. Ya metido en el recuerdo de ella, como si la hubiera filmado con los ojos, además de la cámara que sí lo hacía, vuelve a la lujuria de amor. Ella se entrega completa mostrándose solo a él. Enamorada. Moviéndose felinamente a sus ojos. Él sonríe. No sabe lo afortunado que es.La toma de las caderas, es abrazado. Se agacha y abre la boca. Él le tira champán en su boca. Están felices y borrachos. Besándose en el cuello, sintiendo los dedos del otro en sus espaldas arqueadas. Emanando puro sexo, puro deseo con el otro. Todo comienza de esa manera efusiva. Uno está orgulloso del otro, no se esconden, no esconden lo que siente.

Se lo hacen delante de la cámara encendida conectada a la televisión. La compañera de casa de ella ve todo accidentalmente en medio de la madrugada. De todas formas los gritos la hubieran despertado. Y al otro día, su compañera se queda con esa imagen pornográfica que recorre su mente. Observa a este hombre que vio en acción y fantasea con cada gesto amable y conquistador de él. Hasta que se quedan solos.

Él sabe que ella siente eso por él. La mira y entiende todo el coqueteo. Se dice que es solo un hombre, que esta chica es linda y se deja llevar por el impulso de no ser descubierto. Se excita, no tiene tiempo para meditar. Ella, su novia, no está. Empuja a la otra hacia su traición.

Y, como todo, esta situación creó el conflicto. Es descubierto en medio de tal traición. La novia entra y los ve. No llega a gritar, no llega a actuar con toda la ira porque el shock la hace huir.


Corre sin saber a donde, corre cubierta del rosa en el que creyó vivir. Humillada corre y en la oscuridad del cansancio llora en la puerta de un departamento donde un nuevo personaje, otro muchacho sin tanto encanto como el traidor la socorre. Este se conmueve con la belleza de tristeza que descansa en la puerta de su casa. Siente que está metido en un cuento de hadas y fue enviada para impactarlo. 


Él que tiene el sentido de la estética de su vocación le presenta el palacio artístico de salvación. Ella queda fascinada, no puede creer su suerte.
Se comporta como todo un caballero, la corteja, la escucha, decide pintarla. Tal vez lo hace para tenerla siempre entre sus cuadros de la memoria, tal vez porque es la mejor manera de conquistarla. Ella toma más de su copa y posa. Está encantada con la manera que está siendo vista. La táctica del pintor sirvió. Ella se entrega aún mareada de alcohol y despecho. Él no la cuestiona.
Ella despierta cubierta de sábanas blancas y desnuda estira el brazo. Está sola, está en otro lugar. Ve la pintura. Ve lo que este muchacho vio en ella. Ella triste y enamorada de otro. Escapando del otro.


Lo llama. Lo extraño en esa misma noche, más a la mañana y por eso lo llama.
Su novio aparece al instante en el lugar. La mira, la ama, la mira con arrepentimiento y siente que tiene una nueva oportunidad. No se sabe porqué, capaz él se lo preguntó, ella le contó cómo es que está ahí y lo sucedido. Quiso hacerle entender que ese dolor fue retratado y a pesar de eso quiere seguir a su lado. Él no lo toma de buena manera. Otra vez es solo un hombre pero esta vez envuelto en ira y comienza a destruir la belleza dolorosa del cuadro de esta traición de revancha. Aunque ella intenta impedirlo, el destruye la pintura por completo. Ríe cínicamente y ella ya no intenta detenerlo. Es más. Lo saluda para siempre y vuelve a irse. Él no entiende nada. ¿Pensaba que estaban a mano y todo volvería a la normalidad?


El estudio - departamento del artista es incendiado por completo. Toda la energía del traidor traicionado se convierte en una explosión a la que acuden los bomberos y el cruce de mirada en la calle del dueño y del abandonado.
Sigue mirando la fotografía. La imagina como un holograma saltando de esa fotografía y quiere volver a tocarla. Estira el brazo hacia la cara de ella pero desvanece. Se desvanece toda en su recuerdo. Solo mira por la ventana que nosotros vimos primero."



http://www.youtube.com/watch?v=9BMwcO6_hyA&ob=av2e




miércoles, mayo 02, 2012

Ruidosa -parte 1


        Antes de este viernes, y antes de este bar, Matías tuvo una noche de jueves con problemas para dormir. Estuvo varias horas boca arriba con su pecho abierto sosteniendo su cabeza como si fuera una pelota de voley. Esperó a que el cansancio del lunes, del martes, miércoles y del mismo jueves pisará sus párpados mientras se agrupaban prolongadamente las notas repetidas de un contrabajo en sus pulmones oxigenados de recuerdos de Cecilia. Ah, sí, también de Micaela. 
 
      ¿Por qué volvía a extrañar a Cecilia, si ella no hacía otra cosa más que hacer ruido? Mucho ruido. Ruido estando despierta, ruido cuando dormía, ruido cuando comía. Tragara, masticara, pinchara o cortara eran puros choques vidriosos lo que se oía y cuando revolvía el café por las mañanas... Ay, esas cucharitas sonando dentro de todas sus tazas imitaban las campanas programadas de una iglesia. Hasta hacía ruido el piso alfombrado si caminaba descalza levemente sobre él. Cuando fumaba - no por la tos y no solo por lo que implica el uso de un encendedor- ella hacía muchos ruiditos con las rueditas y el chispazo de cada uno. Y lo hacía con un bullicio mayor al común de los fumadores porque retumbaba su caída cuando lo dejaba sobre la mesa. Y al inhalar y exhalar el humo tampoco había silencio. Cecilia era notoria hasta en la respiración. Tanto que cuando cogían no era más que una escandalosa amante y si ella no quería insinuar su deseo, hacía más ruido todavía. Desde su vientre salían unos quejidos raros, desde sus muñecas y tobillos unos golpeteos de tumbadoras, redoblantes en su risa de éxtasis y castañuelas de flamenco en la caída de su larga cabellera castaña.  

         Este jueves que pasó la calle abandonó autos y motores, los mosquitos enmudecieron y el calor renovó la luna llena en la ventana de la habitación donde Matías intentaba dormir para olvidar lo poco de su relación con Cecilia. Lo poco es molesto y está alejado de días. ¿Qué días? ¡Meses de calendarios! Está tan mezclado en las planillas del tiempo que no se distingue -salvo excepciones- de lo poco que recuerda de Micaela. 

          Pero Micaela, a diferencia de Cecilia, era muy callada. Cuando Mica hablaba lo hacía en un tono tan bajo que rozaba lo inaudible, pausado, con oraciones breves. Su presencia se perceptía únicamente con su figura inolvidable de violonchelo al salir de la ducha. A ella no le gustaba vestirse hasta no estar completamente seca, por eso caminaba felinamente de un lado a otro preparándose para irse, flotando en sus pequeños dedos, sin hablar, tarareando desde su interior completo en "do". Matías, que solía despertar tarde, no esperaba una despedida. La observaba aún dormido como si fuera parte de su sueño, absorviedo toda la calma solitaria de su compañera desnuda.

lunes, febrero 06, 2012

Febrero y el amor

Más de treinta grados, piel pegoteada, cerveza que se calienta muy rápido, ventilador que ya pasa desapercibido, el pool que gano, la pizza a la piedra que hizo, el canto del gato prestado, la competencia del Guitar Hero, el primer libro que me regala, los 6 meses que se convierten en tiempo significativo; mi beso en su cachete, el suyo en mi brazo, yo desnuda por su casa buscando más agua y él riendo a carcajadas conmigo mientras vemos los Simpsons el domingo.


Simple, me enamoro de lo simple pero rebalsa mi pequeña estructura.